Monthly Archives: Septiembre 2013

Tobito y Pala!

Tobito y pala… arena y agua y tienes la receta para un Pirulingo feliz!

El domingo de nuestro fin de semana de playa nos fuimos en Ferry a la Península Bolivar… en el camino vimos delfines nadando frente al ferry y la emoción de Andres Ignacio sumada a la de estar en un barco, fue memorable. El inicio perfecto para un día delicioso…

Nos encantó la península, con sus casas elevadas porque es zona de inundaciones, todas de diferentes colores, la playa que llegas con tu carro, la gente andando en carritos de golf o buggies decorados… el espíritu alegre del verano no dejó de hacerse sentir.

De nuevo la pasamos excelente, de nuevo los Pirulingos pasaron un día incansables corriendo, excavando, construyendo castillos para caballeros y princesas y buscando conchitas de mar que ahora atesoran como toda una colección que incluso Andres Ignacio llevó el viernes al colegio para su “show and tell”.

Y si pensaban que en la entrada de ayer había muchas fotos… tienen razón pero aquí les dejó algunas más!

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Publicado el 7 de septiembre de 2013

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Playa, sol y arena para el alma!

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Se aproximaba el fin de semana largo de labor day y no había duda de lo que queríamos hacer: ir a la playa!

5 minutos después de Andres saber que lo transferirían a Houston, hicimos la búsqueda correspondiente para saber a cuánto quedaba la playa más cercana… Para nuestra alegría poco más de 1 hora nos separaría del mar!

Pero desde que llegamos, entre viajes y arreglos a la casa nueva, no habíamos inaugurado con un viaje a la playa.

Algunos amigos y conocidos nos habían hablado, con mayor o menos entusiasmo según las expectativas… Algunos venezolanos acostumbrados a playas paradisíacas nos decían que estaba bien con tono simplón; otros, menos exigentes nos daban datos entusiasmados de qué hacer y dónde ir.

Resulta que fuimos y vinimos y nos quedamos encantados! Resulta que somos 2 venezolanos acostumbrados a playas paradisíacas pero la sensación de estar frente al mar es muy grande para nosotros y nos llena de cosas buenas… Resulta que los Pirulingos corrieron, saltaron, jugaron y fueron felices por 2 días llenos de arena y agua salada.

El sábado fuimos a la playa de Galveston, como era fin de semana largo había mucha gente por lo que decidimos avanzar por la costa lo más posible hasta llegar a una playa menos concurrida y con algunas comodidades de sombrilla, sillas y duchas.

La playa es muy bajita hasta bien adentro, lo que la hace perfecta para que los niños se bañen y corran con tranquilidad y las olas son muy pequeñitas apenas llegando a la orilla.

Pasamos el día haciendo huecos y castillos en la arena, saltando olas, y a ratos largos Andres y yo conversando viendo a los Pirulingos jugar… estaban tan felices y entretenidos (y tan grandes diría yo) que ni siquiera demandaban nuestra constante compañía…

Yo aproveché de armarme con mi cámara y aquí les dejo muchas fotos que hablan por sí solas… prácticamente no salimos Andres y yo y en realidad casi todas las tomé sin que Andres Ignacio o Eugenia se dieran cuenta que las estaba tomando… 

Las encuentro perfectas porque capturan la emoción y espíritu explorador que definió a los Pirulingos esos dos días.

Para mí hay algo mágico en ver a mis hijos disfrutar plenamente las cosas que yo también disfruto y que disfruté de pequeña… verlos construir memorias felices sobre la base en que están construidas mis memorias felices… 

La playa es una de ellas, es un lugar que huele a mi infancia feliz, a mi vida feliz, a recuerdos de hermanos y familia y amigos en tantos viajes por tanta costa venezolana…

Por eso hoy escribo por la playa, por el sonido del mar, el olor a agua salada, el sol que calienta los hombros y mis Pirulingos corriendo felices!

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Pd: Eran tanta fotos lindas que dejé para otra entrada las del domingo…

Publicado el 6 de septiembre de 2013

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Operación Pañal segundo round!

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Llegamos de nuestras vacaciones en NYC y antes de comenzar el colegio parecía el momento perfecto para emprender la operacion pañal con la Tinga Tinga.

Eugenia tiene 2 años y 3 meses y revisando mis apuntes y experiencia anterior con Andres Ignacio, me di cuenta que es exactamente la edad que tenía Ashio cuando le quité los pañales. Ambas veces había signos notables de estar listos pero sobre todo, ambas veces hubo circunstancias favorecedoras para atacar la operación de frente.

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Yo creo firmemente que para quitar los pañales a nuestros hijos, nosotros los padres debemos estar listos para enfrentar esa transición y acompañarlos en ese aprendizaje tan importante. Creo que es importante que lo hagamos cuando tengamos el tiempo y la posibilidad de dedicarnos de lleno. Yo he tenido dos experiencias exitosas y gran parte del éxito se lo atribuyo a estar yo lista, decidida y entregada!

Pero esta vez con una seguridad potenciada. Es la maravilla de los segundos hijos. Esa bondad endosada de ya saber cuando enfrentas cada situación de nuevo. La tranquilidad de sentir que ya pasaste por eso, que no moriste en el intento; el alivio de saber que ya fuiste capaz. Y la seguridad en lo que hacemos, esa actitud de inicio positiva es una clave del éxito!

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De nuevo apliqué la misma metodología que con Andres Ignacio: una mañana le quité el pañal a Eugenia explicándole que ya no lo usaría más, lo botamos juntas, nos despedimos, le enseñé su nueva pocetica y el aro para hacer en la poceta grande, vio las pantaleticas de sus personajes favoritos y eligió cuál ponerse y detalladamente le expliqué que tenía que hacer pipí y pupú en el potty (lo llamamos potty porque es fácil y facilita la equivalencia con el colegio). 

Y en ese momento me dediqué a verla, tratando de anticipar algun movimiento que indicara “ganas” y a recordarle frecuentemente que si quería ir al potty, me avisara. 

No la senté cada cierto tiempo porque en mucho del material que leí explicaban que si se sientan cada cierto tiempo y aciertan a hacer en la poceta, termina siendo coincidencia. En cambio si los dejamos, aunque comiencen haciéndose encima y los llevamos corriendo al potty, entonces comienzan a asociar la sensación, con la incomodidad de hacerse o mojarse y la alegría que acompaña el acierto de terminar en la poceta.

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Pero mi Tinga Tinga comenzó avisando!

Para mi sopresa el primer día prácticamente no hubo accidentes. Sólo 2 veces que comenzaba a hacerse, contenía, me avisaba y terminaba en el potty habiendo aguantado un poquito.

Y entonces la celebración! aplausos, chocadas de mano, canciones inventadas, besos del hermano, calcomanías y una sonrisa enorme de la protagonista comenzando a sentirse “grande” y orgullosa!

Llegó la noche y decidí tampoco ponerle pañal para dormir, ya me resultó con Andres Ignacio y lo encuentro más consistente. Salir de los pañales de una vez… 

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Amaneció seca!

El segundo día fue muy parecido al primero, incluso tuve que salir por 2 horas a una reunión en el colegio y se quedó con una baby sitter y hasta a ella le avisó para ir al baño… De nuevo la noche la pasó bien y amaneció seca.

Pero el terce día algo pasó y Eugenia dejó de avisar… comenzó a hacerse, avisando en la mitad del accidente pero esta vez no agunataba para terminar en el potty. Me asusté un poco porque no entendía qué podíá pasar que la hubiese hecho “retroceder”. Lo resolvimos de 2 maneras, limitando la TV que la distraía y en su abstracción se le olvidaba avisar y ofreciendo unos chocolaticos inofensivos cuando avisara! Y bastó una dosis de dulce para que mi chiquiTinga comenzara a avisar de nuevo!

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Desde entonces estamos sin pañales y vamos por la vida con pantaleticas de minnie, hello kitty, bubble guppies y sophia the first! Hemos visitado el baño de todos los lugares de Houston en los que hemos estado… Hemos tenido algunos accidentes pero los podemos contar con una mano y Eugenia no solo avisa sino que narra todo el proceso cada vez que va al potty: “sentadita”, “escucha mami”, “hice pipi”, “terminé”, “limpiarse”, “de adelante hacia atrás”, “sube la pantaletica”, “bota el papel” y… “flush!” 

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Esta vez el colegio nos la puso fácil porque precisamente los niños del salón de Eugenia están todos en la misma operación… Pero aunque era así, quise hacerlo yo en la casa y que solo quedara en el colegio la consolidación.

En el carro le pusimos un protector a la silla, igualmente al colchón (porsiacaso) y andamos con una pocetica portátil que ya me salvaba la vida en los parques de NYC con Andres Ignacio y ahora lo hace cuando andamos en la via por las calles de Houston.

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Además de lo linda que se ve Eugenia con una colita sin pañales, de lo orgullosa de ella que me hace sentir y lo feliz que se pone cada vez que “lo hizo muy bien, mami”, ver a Andres Ignacio en pleno ejercicio de su rol de hermano mayor ha sido otra alegría de este proceso. La acompaña al potty y celebra con ella, y juntos pegan calcomanías o cantan la canción que inventamos y con una ternura que me desborda Ashio abraza a Eugenia, le da un besito y le dice “muy bien Eui, viste que ya eres grande como Ashio!”

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Es oficial, Eugenia ya no usa pañales.

Es oficial, ya soy mamá de 2 niños grandes…

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Pd: Aquí pueden leer sobre mi experiencia cuando lo hice con Andres Ignacio

Publicado el 5 de septiembre de 2013

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Embarazo y BabyCenter

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Hace 4 años, cuando quedé embarazada, una de las primeras recomendaciones que recibí fue inscribirme inmediatamente en BabyCenter. Mis amigas que ya tenían hijos me hablaban de ese portal como la gran fuente del saber, así que enseguida hice caso a su recomendación y me inscribí colocando como dato muy importante mi fecha probable de parto.

Entonces cada semana, recuerdo que se cumplían los jueves, me llegaba un email que me contaba todo lo que estaba sucediendo en la formación de mi bebé dentro de mí… Comparaban el tamaño del bebé con el de alguna fruta o vegetal para hacerlo más palpable, y me contaban los órganos que se iban formando así como los principales síntomas de las madres en esa semana de gestación… Definitivamente la fuente del saber!

Como un ritual la mañana del jueves se convirtió en un momento de intimidad entre Andres y yo leyendo ilusionados sobre nuestro bebé por nacer. Aún acostados antes de ir a trabajar comenzábamos el día pensando y soñando con la imagen de esa personita que se estaba formando.

Así fue hasta que nació Andres Ignacio y seguimos recibiendo avances semanales de su desarrollo, crecimiento, ideas de actividades, respuesta a las principales inquietudes… BabyCenter siempre fue para mí una fuente rápida y confiable de información de maternidad…

Y cuando quedé embarazada de Eugenia, aunque ya había vivido los emails semanales, igual me ilusionaban, esos detalles no se recuerdan así que muchas veces volvían a ser novedad y ahora jugábamos a tratar de adivinar que fruta vendría la semana siguiente, a ver si recordábamos la secuencia… Casi nunca atinábamos…

Recuerdo que en una semana se me pasaron por alto la cita del pediatra de Andres Ignacio y una clase de música que había programado, simplememte no me recordé… y casi me daba pena admitirlo con Andres hasta que el ansiado email llegó y hablada de los despistes y falta de memoria de las embarazadas causados por las hormonas! Qué alivio!

Todo esto para decir que hoy estoy muy contenta de estar como colaboradora especial en el blog de BabyCenter en español. Cuando definimos mi colaboración en sus Historias de Mamás, enseguida pensé en escribir sobre el embarazo como experiencia trasnformadora, como entrada al universo de la maternidad.

Pueden leerlo aquí y luego me cuentan qué les pareció!

Felíz día!

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Publicado el 4 de septiembre de 2013

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2do Aniversario

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Increíble!

Que hayan pasado 2 años desde aquella noche en la que desvelada decidí comenzar algo que hacía tiempo quería iniciar: un espacio para escribir, compatir y perpetuar esta época tan linda de nuestras vidas.

Han pasado 2 años y este blog ha servido muchas funciones, porque me ha permitido escribir y con eso dejar fluir todas esas reflexiones que se acumulan en mi cabeza, me ha conectado con gente que lo lee y se siente identificada, me ha permitido desahogarme cuando los días parecen eternos o las noches demasiado cortas…

Pero sobre todo me ha permitido guardar un pedazo de nuestras vidas. Se ha convertido en guardián de las pequeñas cosas, de los placeres sencillos, de la vda diaria que sucede aquí y se repite en tantos hogares.

Este blog trata principalmente de maternidad, de ser familia con todo lo que eso implica: la mayoría de las veces son alegrías, juegos, risas, ocurrencias y canciones… Otras veces se trata de llanto, pataletas, paciencia y un eterno redescubrirnos en este nuevo rol que no acaba.

Cuando miramos atrás, recordamos los grandes eventos, es fácil rememorar las primeras palabras o los primeros pasos. Pero es en las pequeñas cosas de todos los días donde a veces encontramos mayor alegría. Por eso es tan importante este espacio que me permite escribir sobre lo aparentemente insignificante, sobre los pequeños momentos.

La vida esta hecha de pequeños momentos, gracias por visitar este lugar para leer sobre los nuestros!

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Publicado el 3 de septiembre de 2013

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