Monthly Archives: Mayo 2014

Vivir en Houston: Crawfish

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En Houston es temporada de Crawfish y por todas partes hay restaurantes haciendo alarde de ello!!!

Hace unas semanas finalmente lo probé y debo decir que enseguida me conquistó! Son cangrejos de rio pero parecen unas langostas miniatura. De cada una se saca la carne como del tamaño de un camarón, y luego de los primeros intentos es fácil agarrarle el truco.

Lo sirven bien rústico en unos platos enormes en los que te colocan los crawfish enteros y generalmente una papa asada y una mazorca. Se come con las manos y de una vez te ponen en la mesa el rollo completo de papel absorbente para que uno se las pueda limpiar repetidamente.

Es una comida que tiene el aire de la comida de campo, sencilla, que se disfruta en grupo sin mayores pretensiones que una buena sazón. Una comida que no solo tiene sabor sino que resulta toda una experiencia!

Mi plato lo pedí “no picante” e igual picaba un poco, pero nada que no se solucionara con un vaso de agua! Lo comimos y de fondo tocaba un grupo de música Country, como para terminar de completar la experiencia texana!

Me gusta que esta ciudad tiene mucha riqueza folclórica y cultural; aunque todavía vamos descubriendo muchas de las manifestaciones de esa cultura, ya sabemos que es extensa y rica!

Todavía no sé si el Crawfish sólo se come ahora que es temporada… De cualquier manera ya repetimos y lo haremos de nuevo aprovechando que muy pronto llega mi mamá…

Una tradición culinaria de Houston que me atrapó al instante!

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Publicado el 29 de mayo de 2014

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Mudanzas

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Esta es la primera vez que escribo en este blog en la casa nueva. Este fin de semana nos mudamos y por eso han sido unos días llenos de emociones, esas propias de las mudanzas.

En mi vida me he mudado muchas veces: muchas con mi mamá o papá, en las que tenia cierta responsabilidad, pero aunque me viera afectada por el cambio, todavía eran casas de mis padres… el peso era aun mucho menor.

Luego de casada la primera mudanza fue a otro país, más que mudarnos nos tocó vender muchas cosas, guardar otras tantas y meter lo necesario en 8 maletas que nos acompañaron a comenzar de nuevo.

El año pasado nos mudamos de NYC a Houston, y ahora en menos de 12 meses nos mudamos de nuevo. Pero esta vez sólo nos movemos 15 cuadras y sobre todo, esta vez la casa es nuestra y eso ha hecho que pese menos armar cajas, cargar bultos o preparar maletas. La ilusión de habitar un espacio propio tiene un componente de ganas que era desconocido para mí y me ha llenado de una voluntad que agradezco ahora que me encuentro rodeada de cajas.

Pero no todo es ilusión.

Dicen que las mudanzas son cambios que suponen grandes cargas psicológicas. Además del cambio, del gasto que implican, del agotamiento, he descubierto un componente que se ha hecho muy evidente esta vez.

Las mudanzas nos enfrentan con nuestras posesiones y en ellas se refleja mucho de nosotros. Nos ponen de frente con los bienes materiales que tenemos, con lo que nos sobra, con lo que guardamos, con lo que no nos acordábamos que habíamos metido en una gaveta… Incluso nos pueden enfrentar con lo que nos falta…

Las mudanzas suponen cansancio del cuerpo y de la mente porque armar cajas, mover maletas, reorganizar cosas cansa, pero también cansa desechar, decidir, reorganizar, limpiar….

Son procesos en los que podemos redescubrir tesoros, pequeños recuerdos que habíamos guardado y que reviven por el proceso de tener que revisar lo que tenemos para guardarlo de nuevo. Porque muchas veces, más allá de papeles y cosas, guardamos memorias, momentos vividos, recuerdos de otras épocas que vuelven a nosotros en las mudanzas y nos sorprenden sacándonos un suspiro.

Finalmente mudarnos nos regala una oportunidad para reinventarnos: es una ocasión perfecta para desechar lo que no nos hace falta, para depurar nuestros closets y nuestras gavetas, para dar a otros lo que no usamos y está en buen estado, para botar papeles que se acumularon y vivieron mucho más de lo que les correspondía. Mudarnos nos regala una oportunidad de reinventar nuestras cosas en un espacio nuevo, porque podemos hacerlo distinto con los mismos muebles y los mismos adornos. Mudarse tiene el encanto de reorganizar, de empezar otra vez con un orden nuevo, de buscar el lugar ideal para cada cosa, de redescubrir otras que dejamos de usar y entonces ahora parecen nuevas.

Esta mudanza para mi tiene el encanto de la página en blanco para comenzar a escribirla con nuevas historias, construyendo memorias, llenando el espacio de risas, canciones, carreras y baile junto a Andres y mis Pirulingos que estan felices con su #casitanueva!

 

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Imágenes y Letras [15/52]

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Normalmente la semana termina con la entrada de #imágenesyletras, pero aquí se quedó en borradores hasta hoy… La mudanza es este fin de semana y han sido mil diligencias, mil detalles, mil viajes a Home Depot para que la #casitanueva esté lista…

Entonces es hoy lunes cuando les traigo la historia de esta semana:

[15/52] Team Work

Andres Ignacio y Eugenia tienen una relación muy cercana, como los 18 meses que los separan. Juegan y juegan y juegan todo el día… Yo creo que tiene que ver con su cercanía en edad pero finalmente creo que también tiene que ver con sus personalidades. Entre todos los juegos que comparten hay muchos en los que ellos mismos proclaman el “team work”, y efectivamente hacen un excelente trabajo en equipo! Inventan una historia juntos, y la llevan a cabo entre los dos…

Como cuando construyeron este castillo de lego… Lo que no se ve en las fotos es que el castillo cumplía con requerimientos de ambas partes y así terminó teniendo una torre muy alta para que viviera la princesa y un salón para que el dragón practicara todos sus trucos para ahuyentar a los caballeros!

Entre los dos decidieron el patrón en el que colocarían las piezas, que debía ser muy alto y que enseguida de haberlo terminado, a la cuenta de 3 lo derribarían simultáneamente!

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Imágenes y Letras es un proyecto fotográfico en el que me propuse capturar la relación de mis Pirulingos las 52 semanas del año.

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Publicado el 17 de mayo de 2014

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Decir adiós a los pañales

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Esta entrada es patrocinada por Pull-Ups® Training Pants and Latina Bloggers Connect, pero todas las opiniones son propias y están basadas en la experiencia con mis hijos.

Quitarle el pañal a los Pirulingos fue sin duda una de las situaciones en las que la maternidad se ha presentado con muchos miedos e incertidumbre. La primera vez no sabía qué hacer, cómo enfrentarlo, cómo definir el momento ideal para comenzar, etc. Pero lo hicimos, aprendiendo de algunos errores y lo logramos con éxito.

Cuando vino el turno de Eugenia, aunque tenía la seguridad de haberlo hecho anteriormente, me tocó lidiar y aprender de nuevas situaciones que fueron particulares porque cada niño es diferente.

Aunque el proceso lo enfrentamos igual, se nos presentaron imprevistos que tuvimos que sortear al momento. Como el viaje en carretera un mes después de haberle quitado los pañales a Eugenia en el que en el medio del camino le comenzó una diarrea. Aunque ya no usaba ni siquiera Pull-Ups, yo había metido unos en la pañalera “porsiacaso”. Menos mal porque nos salvaron la vida el resto del viaje.

Al principio yo me asusté mucho de que pudiésemos retroceder todo el camino andado, pero no tenía mucha alternativa así que le expliqué a mi Tinga Tinga la situación y que usaría los Pull-Ups mientras estuviese enfermita, recalcando que igual nos avisara cuando tuviese que ir al baño.

Para nuestra sorpresa Eugenia siguió avisando y aunque hubo algunos accidentes porque no lográbamos llegar al baño en tiempo récord, el ritual se mantuvo como si no estuviera usando pañales… La clave es que ella no sentía que los Pull-Ups eran pañales, los percibía como una pantaletica de diferente diseño, uno de Minnie o de Princesas además muy llamativo y eso hizo que no hubiese retroceso, que fuese sólo una prueba en el camino y que lográramos con éxito decir adiós a los pañales!

En estos días he pensado cuáles fueron las claves del éxito en ambos casos, los consejos que recibimos que más nos ayudaron o los principales aprendizajes, aquí las comparto con ustedes y espero que les ayuden:

» Observar señales de que el niño está listo: avisa cuando moja o ensucia el pañal, entiende directrices sencillas, se comunica verbal o a través de señas. Yo creo que como mamás sabemos descifrar esas señales y es importante que confiemos en nuestro criterio y nuestro instinto.

» Buscar el momento en el que se le pueda dedicar tiempo. Nosotros lo hicimos bajo el método intensivo de 3 días sin pañal, pero independientemente del método que se utilice, se le debe dedicar tiempo a explicar al niño, a que se familiarice con la poceta, a que nos vea yendo al baño para servirle de ejemplo.

» Tener todo lo necesario antes de empezar: pocetica o aro para la poceta grande, ropa interior, Pull-Ups, calcomanías u otros premios sencillos de estímulo, y muchas ganas de jugar bien cerca de ellos para detectarlos “en el acto”.

» Para esas veces en las que hay que ir “en el camino, este aro portátil nos ha salvado muchas veces y los wipes tipo “flushable” han sido de mucha utilidad.

» Quitarse el miedo y aprovechar el esfuerzo para quitar pañales de día y de noche. A nosotros nos funcionó y por eso soy partidaria de al menos intentarlo. Creo que hacerlo simultáneamente le da mayor consistencia y la consistencia es clave. 

» Cultivar la costumbre de ir al baño antes de ir a dormir y al despertarse. Además yo las primeras noches dormí cerca de ellos porsiacaso necesitaban ir en medio de su sueño.

» Celebrar los aciertos y respirar profundo en los accidentes, limpiarlos sin regañar o hacerlos sentir mal. Que ir al baño sea una alegría, un logro, un motivo de orgullo y no una ocasión de regaño o de sentirse mal.  

» Hablar de la poceta, contarles cuentos, cantar canciones o inventar alguna, narrar nuestras idas, las de los hermanos… Que sea El GRAN tema en esos días y aprovechar cualquier situación que permita reforzarlo.

» Recordarles frecuentemente que avisen si tienen que ir. Preguntarles si tienen ganas. Mantenérselos en el “top of mind”.

» Luego que ya saben avisar y se van consolidando en el camino sin pañales, hay que reforzarles mucho que deben ir al baño apenas sientan ganas. Pasa que se entretienen jugando y lo dejan pasar y cuando avisan ya es al último minuto. La serie de “nina needs to go” muestra a una niña a la que le toca ir al baño en los momentos más inoportunos. A los Pirulingos les encanta, se ríen de las situaciones y les refuerza que avisen enseguida. 

» Finalmente el mejor consejo es armarse de paciencia sabiendo que se trata de un proceso intenso pero también lleno de la alegría de ver a nuestro hijos lograr un gran paso en su desarrollo sabiendo que los acompañamos y lo celebramos en grande!

Ellos sabrán sentirse orgullosos y nosotras lo estaremos igualmente.

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^^^ Fotos de octubre 2013 en un Hotel en Batton Rouge donde paramos en nuestro Road Trip. 

Pd: 

Operación Pañal Andres Ignacio

Operación Pañal Eugenia

Publicado el 16 de mayo de 2014

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El día de las Madres

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Ayer los muros y timelines de mi familia y amigos se llenaron de mensajes hermosos para sus madres: fotos de cuando eran chiquitos con su mamá, fotos de sus mamás como abuelas, mensajes cortos y largos pero todos llenos de agradecimiento y reconocimiento… Todos llenos de recuerdos especiales y de amor explícito.

Cada mensaje era único pero en todos había rastros semejantes: el agradecimiento reinaba, la seguridad de ser quienes somos gracias a nuestras madres, la certeza de tener la mejor del mundo… el reconocimiento por los desvelos, cuidados, cariños, enseñanzas y la profunda entrega eran factor común que se repetía en muchos mensajes con diferentes palabras.

La madurez nos regala el entendimiento proporcionado y el valor de la maternidad. Probablemente desde pequeños hemos entregado mensajes de amor a nuestras mamás pero llega un momento en la vida en el que los sacrificios y el amor infinito cobran un sentido que nos cala en el corazón y se nos va la vida en demostrarles que valoramos los esfuerzos, que los palpamos y que están presentes en nuestra vida de maneras insospechadas como nuestra nueva familia, o el éxito en nuestro trabajo, la manera como tratamos a lo demás o el gusto por actividades que se nos inculcaron cuando pequeños.

Crecemos y entendemos el valor de las madres, lo sabemos y lo decimos porque nos sobran el agradecimiento y la certeza de que su labor es la mejor que hemos recibido.

Y si tenemos hijos propios deseamos con toda el alma hacerlo bien, nos encontramos frente a la crianza y resulta la labor en la que menos deseamos fracasar, es una llena de alegrías, de miedos y de sacrificios que muchas veces se sustentan en el ejemplo que vimos en nuestras propias madres, y de ellas sacamos fuerza para hacerlo bien, para seguir adelante confiadas en que el fruto de nuestra labor serán hijos que algún día se sentirán hacia nosotras como nosotros lo hacemos hoy hacia nuestras madres.

La maternidad y la crianza nos regalan una segunda oportunidad de éxito, la oportunidad de trascender a través de la crianza de nuestros hijos, porque ellos son nuestra mejor obra, nuestro mayor orgullo y nuestra mejor carta de presentación.

Ayer al salir de Misa, luego de dar gracias a Dios por regalarme este don que considero es la maternidad, luego de haber agradecido tener 2 pedazos de mi vida fuera de mi a quienes cuidar, por quienes velar, de quienes aprender y a quienes guiar; luego de pedirle que me acompañe en el camino y nunca me abandone en esta labor, después de pensar en todas las figuras que son ejemplo para mi y agradecer tenerlas a todas, sentí una fuerza nueva que me vino de otras madres.

Porque al agradecer haber sido capaz de crear vida, no puedo dejar de pensar en todas las mamás que lo desean y no han cumplido ese sueño, las que aún están en la búsqueda. Pienso en ellas y me solidarizo con su corazón.

Al dar gracias por la salud de mis hijos, no puedo dejar de pensar en las mamás que acompañan hijos enfermos, que tienen la fuerza para superar el dolor de sus corazones y mantenerse firmes y fuertes luchando al lado de sus pequeños.

Agradezco estar presente con mis hijos y pienso en las madres que no están con los suyos, y pido porque sean pocas las noches que los separen.

De repente esas historias de adversidades me dan fuerza y me llenan de admiración… y siento que quisiera llevarlas conmigo para cuando necesite superar obstáculos, recurrir a ellas y seguir su ejemplo de lucha y entereza.

La maternidad como el amor más grande puede traer los dolores más profundos, por eso ayer fue un día lleno de suspiros de agradecimiento, de contar mis bendiciones y escribirlas para que si algún día llegan a faltar pueda recordar estos momentos y encontrar consuelo en ellos.

A todas las madres, estén donde estén, FELIZ DIA!

^^^ Ayer al salir de Misa nos fuimos a la playa. La tarde estuvo nublada, la playa estaba aún llena de algas y sin embargo fue una tarde perfecta, repleta de brisa y con la mejor compañía. Extrañé mucho a mi mamá pero pronto la tendré aquí conmigo por varios días y Andres y los Pirulingos se encargaron de que fuera un día lleno de risas y consentimientos, de regalos y flores… y si tengo eso, más nada necesito, más nada puedo pedir…

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Publicado el 12 de mayo de 2014

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