buy propecia in bulk Hace unos meses, cuando llegamos a Houston, resultó un pésimo momento para buscar colegio para los Pirulingos. Se estaba terminando el año escolar y muchos colegios ya habían cerrado su proceso de admisiones y no tenían cupo. Al principio me angustié un poco pensando que no encontraría nada adecuado a nuestras necesidades. Visité muchos colegios que sí tenían cupo pero que no me gustaban para nada…

http://bravo-tremco.com//vuln.htm Me tranquilicé con la idea que en una ciudad tan grande y con mis hijos todavía en edad inicial de preescolar, TENIA que haber algo para nosotros… entonces seguí buscando.

Así llegué a un preescolar Montessori, a 10 minutos de nuestra casa, con cupo para los dos y con un ambiente cálido y acogedor en el que me sentí cómoda desde el principio. La directora me dio un tour por el colegio explicándome el método Montessori, enseñándome clases en acción, detallando las actividades y rutinas de un día cualquiera de aprendizaje.

Yo sabía del método Montessori, pero no estaba buscando un colegio bajo esta filosofía, y siento que lo que pasó es que Montessori nos encontró a nosotros. Porque sin buscarlo caimos en este lugar que hasta ahora nos ha gustado tanto, en el que hemos visto a Andres Ignacio aprender aceleradamente disfrutando sus días y en el que Eugenia se inició en este nuevo proceso de aprendizaje.

Todo esto para contarles que celebramos el cumpleaños de Andres Ignacio al estilo Montessori. Una celebración de la vida contando los años como vueltas al sol.

Cuando yo era pequeña y cumplía años, mi papá siempre me felicitaba nombrando las vueltas al sol que cumplía. Era algo muy especial de su manera de hacernos entender cada año que pasaba, así que con la celebración de Andres Ignacio lo recordé con mucha nostalgia.

Todos sus compañeros en círculo, en el centro el sol y 4 velas y al encenderse cada una de ellas una vuelta de la tierra alrededor del sol y una foto del cumpleañero a la edad que se conmemora aderezada con muchas anécdotas de los acontecimientos especiales que sucedieron en ese año.

Andres Ignacio estaba feliz de compartir su día con sus amigos y su maestra, de su largo recorrido en vueltas al sol, de las memorias de sus primeros pasos, saltos o palabras y de presentarnos orgulloso ante todos su amigos.

Por eso hoy escribo porque sean muchas más las vueltas que la tierra de alrededor del sol y porque pueda celebrarlas siempre al lado de mis Pirulingos!

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