Con Papota de visita, el viernes de la semana pasada nos escapamos a San Antonio. Mucho nos habían hablado de lo lindo que es y cuánto valía la pena conocerlo y pasearlo, así qe decidimos aprovechar la compañía y darnos una vuelta.

No nos tocó el mejor clima, pero a pesar de la lluvia logramos apreciar todo el encanto de la ciudad. Fuimos a la Misión San José y paseamos por un Estados Unidos que estuvo más cerca de nosotros cuando llegaron los españoles, y gracias a la imagen instantánea que nos trajo de las escenas de El Zorro, ahora Andres Ignacio conoce este nuevo súper héroe y se la pasa todo el día cantando “en su corcel, cuando sale la luna…!”

A la salida de la misión nos encontramos con un cují enorme, precioso, imponente que me transportó a mi infancia en Paraguaná cuando en el patio de la casa de Papapa y Mamama nos la pasábamos conquistando ramas de los cujíes que encontrábamos a nuestro paso. Andres Ignacio se montó tímidamente pero solo verlo me sacó una gran sonrisa.

Luego, antes que la lluvia nos acortara el paseo, recorrimos la orilla del río, entre puentes, árboles, balcones y restaurantes e incluso celebramos con Margaritas antes de regresar.

San Antonio, nos quedamos con más ganas de recorrerte, espéranos que volveremos!

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