Monthly Archives: Octubre 2013

Mi máquina del tiempo

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Hace unas semanas, el sábado por la mañana, estábamos desayunando nuestras acostumbradas arepas y mientras comíamos Andres Ignacio y Eugenia nos deleitaron a Andres y a mí con un derroche concentrado de todo su encanto y simpatía: cantaron y bailaron, nos echaron cuentos de su colegio, nos enseñaron mímicas de nuevas canciones que se hacen con las manos y hablaron inglés y español con sus voces dulces y las palabras mal dichas que nunca queremos corregir porque suenan tan cuchis! 

Mientras los veíamos Andres y yo nos miramos con una complicidad de saber lo que esta pensando y sintiendo el otro, un guiño entre los dos que fue casi un suspiro colectivo!

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Comenzamos a hablar de esta etapa, de lo ricos que estan los Pirulingos a esta edad: su pequeña estatura, lo dulces que son, lo tiernas y cuchis que resultan sus muecas y sus palabras, lo livianos para todavía cargarlos y mecerlos y aún dormirlos en nuestros brazos. Suficientemente diminutos para correr metiéndose en los rincones pero al mismo tiempo apropiadamente grandes para hablar, cantar, contarnos historias divertidísimas, vivir jugando el uno con el otro, dormir toda la noche y no usar pañales!

Le decía a Andres que a veces siento un deseo frenético de parar el tiempo, de tener algún máquina especial que me permita congelarlos, detener el reloj y disfrutarlos así por más días, por más semanas… que los 2 y 4 años duren 1 ó 2 años más, que no crezcan tan rápido.

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Lo escribo y me convierto en un cliché inagotable, pero así lo siento… no lo puedo evitar…

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Lo que pasa es que enseguida me doy cuenta que no puedo congelarlos; me doy cuenta que detener el tiempo me alejaría de todo lo que falta y lo que falta, aunque no lo conozco y aunque no lo he vivido, promete ser igualmente delicioso. Lo que falta merece ser vivido, merece ser protagonista y no actor secundario.

Enseguida me doy cuenta que esto es solo el comienzo de otras aventuras que no quisiera perderme por nada del mundo. Quiero estar presente el día que Andres Ignacio aprenda a nadar sin alitas, o su primer partido de fútbol. Quiero verle la cara el día que lea por primera vez un libro… Sueño despierta con ver a Eugenia tocando algún instrumento o bailando como tanto le gusta, aprendiendo a montar bicicleta o poniendo esperanzada su primer diente bajo la almohada.

Si los congelo me pierdo ser la mamá de mis niños grandes, los recitales del colegio, las conversaciones, los juegos… sus logros, graduaciones, matrimonios. Si los congelo no llegaría a tener nietos!

Entonces suspiro de nuevo y vuelvo a fantasear con otra máquina especial, una que me permita mantener viva toda la ternura que siento en este momento, que me permita conservar pedacitos de mis Pirulingos que me acompañen por siempre.

Una máquina que conserve la voz de Eugenia cuando dice “Asho”, o cuando casi cantando dice como retahila “perdón Mami, fue un accidente, no importa”. Una en la que pueda guardar su voz aguda cantando mientras baila sin remedio.

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Una máquina que perpetúe las miradas dulces de Andres Ignacio, sus ojitos iluminados, sorprendidos, emocionados o asustados que expresan tanto. 

Una máquina que permita conservar los abrazos en los que todavía puedo arroparlos con mi cuerpo, o las manos pequeñitas que se aferran a las mías buscando seguridad.

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Sigo soñando con esa máquina especial, mi máquina del tiempo que a veces es mi cámara, que a veces es este blog, pero que aveces simplemente no alcanza para tanto que quiero conservar! 

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Publicado el 17 de octubre de 2013

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Vacaciones: Roadtrip

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Se acabaron las vacaciones oficiales, comenzaron las clases, y casi 2 meses después nosotros nos escapamos en unas vacaciones nuestras, inventadas pero absolutamente necesarias.

Decidimos montarnos todos en nuestro carro y recorrer camino, conocer nuevos lugares, pararnos donde la vía nos seduciera y ser dueños del tiempo y del ritmo del viaje

El destino final: una playa casi en la frontera entre Alabama y el norte de Florida de la que habíamos escuchado muy buenas recomendaciones… Nos provocaba aprovechar que todavía había clima para tomar sol y bañarnos en el mar, nos provocaba el relax del sonido de las olas, la sencillez de estar los 4 jugando con la arena.

Andres planeó la ruta, para ir haciendo paradas, conocer lugares interesantes en el camino y no hacer tan pesado el viaje en carro a los Pirulingos. Nos emocionaba la idea de viajar en nuestro carro, es parte de esta nueva vida y es parte de nuestra vieja vida llena de viajes en carro con nuestras familias, cantando canciones y admirando vistas mientras recorremos este territorio nuevo para nosotros. Nos emocionaba enseñar todas esas cosas a nuestros Pirulingos.

Anoche regresamos y el viaje fue realmente memorable, lleno de armonía, una celebración de cumpleaños y comida del mar; nuestros ojos llenos de nuevos paisajes y nuestros corazones llenos de esa nueva energía que uno tiene luego de unas vacaciones disfrutadas y descansadas!

Aquí el recuento de la primera parte del viaje, nuestro camino hasta llegar a Orange Beach.

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^^^ Primera parada Lake Charles, con una linda caminería al borde del lago…

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^^^ Andres Ignacio y sus mapas, los tenía de todo tipo, los analizaba y nos guiaba con sus directrices! Y Eugenia que lo imita en todo iba detrás diciendo “Napa, mi napa”.

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^^^ Al llegar a cada hotel, sacaban de sus bultos los juguetes y los organizaban sobre la cama o en el piso…

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^^^ Porque las camas de hotel siempre lucen más apetitosas para saltar en ellas… Y Eugenia en ‘Pull ups” aguantando una diarrea que gracias a Dios no le quitó el buen humor y la sonrisa!

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^^^ Amores Pirulingos, mis preferidos!

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Día 2: Baton Rouge, capital de Lousiana. Una linda Universidad con un Tigre de mascota que le hizo el día a Andres Ignacio!

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^^^ Una foto caóticamente linda. Esta foto siento que dice mucho de nosotros, de nuestra vida y confieso que me encanta!

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^^^ Un picnic a la orilla del rio Mississipi, con un gran barco Pirata de fondo y unos Pirulingos corriendo sin parar…

Mañana les cuento más del viaje… Ya eran demasiadas fotos para una sola entrada del blog!

Publicado el 14 de octubre de 2013

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34 razones

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Hoy cumple años Andres y quise regalarle 34 razones por las que lo amo tanto y celebro en grande este día!

Feliz Cumpleaños!

Que podamos compartir y celebrar juntos muchísimos más!

34 razones:

  1. Por ser mi mejor amigo.
  2. Por siempre hacerme reir.
  3. Por entrar cada día a la casa con una sonrisa no importa qué tan cansado estes o pesado haya sido tu día de trabajo.
  4. Por jugar cada noche con los Pirulingos, por cargarlos y tirarte al piso con ellos aun de traje y corbata.
  5. Por querer tanto a mi familia.
  6. Por regalarme tu linda familia para yo ser parte de ella.
  7. Porque todo lo que cocino te gusta y me dices que está rico.
  8. Por bañar a los Pirulingos el fin de semana y hacer de ese momento el más mágico de la semana, el más divertido.
  9. Por ser el mejor ejemplo de trabajo y amor por lo que se hace para mi y para tus hijos.
  10. Por todas las canciones que me has inventado.
  11. Por demostrarnos tantas veces que se pueden hacer muchas cosas y se pueden hacer bien, con ganas y con mucho amor.
  12. Por los sobrenombres que nos has inventado a todos y que siempre son los favoritos.
  13. Por todos los detalles, cartas, sorpresas, flores con las que siempre me sorprendes en momentos especiales.
  14. Por el speech que diste el día de nuestro matrimonio civil, cuando el juez te agarró desprevenido y aun así articulaste las palabras más lindas que aun recuerdo intactas.
  15. Por las mañanas de juegos con los Pirulingos para que yo duerma un poco más.
  16. Por ser el equilibrio financiero necesario en esta familia.
  17. Por leer siempre mi blog y decirme lo que piensas.
  18. Por trabajar duro cada día para que tengamos un mejor futuro.
  19. Por compartir conmigo desde la crianza de nuestros hijos, hasta la decoración de nuestra casa.
  20. Por decirme cada día que me amas, pero sobre todo por demostrármelo y hacérmelo sentir una y otra vez.
  21. Por compartir mi fe.
  22. Por ser mi sentido de orientación y guiarme a donde quiera que voy.
  23. Por promover la aventura en nuestra vida.
  24. Por tener los labios más ricos y darme los besos más dulces.
  25. Porque sé que en tus ojos siempre soy más linda.
  26. Por apoyarme siempre en todo lo que hago.
  27. Por regalarme tu cuello para construir alli una casa solo para mí.
  28. Por creer en mí y confiar en mis desiciones sobre la crianza de nuestros Pirulingos pero siempre estar tan involucrado y tan presente.
  29. Por soñar junto a mi con un futuro juntos y una vida compartida.
  30. Por motivarme a hacer ejercicio.
  31. Por perdonarme siempre.
  32. Por creer en la familia, por fomentar la unión y el disfrute de planes familiares.
  33. Por regalarnos risas y felicidad cada día cuando llegas a la casa.
  34. Por hacer que la vida a tu lado sea más feliz, más alegre, más completa!
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San Antonio

Con Papota de visita, el viernes de la semana pasada nos escapamos a San Antonio. Mucho nos habían hablado de lo lindo que es y cuánto valía la pena conocerlo y pasearlo, así qe decidimos aprovechar la compañía y darnos una vuelta.

No nos tocó el mejor clima, pero a pesar de la lluvia logramos apreciar todo el encanto de la ciudad. Fuimos a la Misión San José y paseamos por un Estados Unidos que estuvo más cerca de nosotros cuando llegaron los españoles, y gracias a la imagen instantánea que nos trajo de las escenas de El Zorro, ahora Andres Ignacio conoce este nuevo súper héroe y se la pasa todo el día cantando “en su corcel, cuando sale la luna…!”

A la salida de la misión nos encontramos con un cují enorme, precioso, imponente que me transportó a mi infancia en Paraguaná cuando en el patio de la casa de Papapa y Mamama nos la pasábamos conquistando ramas de los cujíes que encontrábamos a nuestro paso. Andres Ignacio se montó tímidamente pero solo verlo me sacó una gran sonrisa.

Luego, antes que la lluvia nos acortara el paseo, recorrimos la orilla del río, entre puentes, árboles, balcones y restaurantes e incluso celebramos con Margaritas antes de regresar. 

San Antonio, nos quedamos con más ganas de recorrerte, espéranos que volveremos!

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Publicado el 30 de septiembre de 2013

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