Monthly Archives: Julio 2013

Vacaciones en Vzla: Primos

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La mayor ilusión que nos da ir a Venezuela es visitar la familia! Compartir largas horas juntos, disfrutar almuerzos que se extienden en deliciosas sobremesas con infinitos temas de conversación. Ir a Venezuela significa estar con nuestros padres y hermanos, que los Pirulingos sean consentidos intensamente por sus abuelos, y que compartan, jueguen y vivan una vida de primos.

Yo viví esa vida de primos y por eso sé lo que significa, lo rica y divertida que es. Recuerdo cada detalle de las estadías en Punto Fijo en casa de Mamama y Papapa en las que dormíamos todos juntos y amontonados en un cuarto entre camas, colchonetas y chinchorros… Nada mejor que esa complicidad de grupo que lográbamos haciendo y deshaciendo “en cambote”. Era nuestro campamento particular, una época en la que se fortalecía una amistad que se mantiene y se agranda. 

Y es por eso que ir a Venezuela tiene el dulce encanto de ver a mis Pirulingos vivir esas relaciones que comienzan a formarse y que ojalá se sigan fortaleciendo, a pesar de las distancias; porque el amor de hermanos y primos es uno que trasciende fronteras. 

Sólo bastaba con vernos la cara a Juan Pablo y a mi, absolutamente babeados y derretidos viendo a Santiago y Andres Ignacio jugar todo el día, querer dormir juntos, acompañarse y perseguirse, pelearse y reconciliarse y terminar el día planeando las aventuras que quedaban pendientes para el día siguiente… Siempre con Samuel y Eugenia detrás imitándolos en todo queriendo formar parte de cada juego, de cada carrera o de cada invento.

Nada como ver crecer a mis hijos rodeados de los hijos de mis hermanos y primos que son tan importantes y que tanto quiero. Nada como compartir y reirnos juntos de las gracias de nuestros pequeños y recordar nuestro tiempo revivido por esta nueva generación.

Y si no compartimos el día a día no importa, el amor es tan grande y el momento que estamos juntos es tan especial que dura para el resto del año y es suficiente para que Andres Ignacio recurrentemente hable de Samuel o Victoria y pida una noche dormir con una foto de él y Santiago para que lo acompanne y así no le de miedo!

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Publicado el 30 de julio de 2013

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Nueva vida

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Llegamos a Houston.

De un día a otro nos cambió la vida.

Así son estas cosas: te anticipas, te preparas, investigas la nueva ciudad, le preguntas a tus amigos, te enteras de amigos que viven allí donde vas y no lo sabías, te alegras de contar con gente conocida…

Pero al final todo cambia en las horas que dura un vuelo en avión y mientras tu paseas por los aires tu vida se transforma y una nueva vida te recibe en el aeropuerto de llegada. El avión aterriza y te das cuenta que estás llegando a un lugar desconocido y paradójicamente es tu casa… Y te toca trabajar para que más temprano que tarde se sienta como tu hogar.

Lo bueno es que estás con las personas con las que quieres estar. Con esas con las que puedes irte hasta es fin del mundo y estar bien. Estamos los imprescindibles!

Lo bueno es que hay mucha incertidumbre pero también mucha ilusion y ganas de conocer, de descubrir y aprovechar todo lo que esta experiencia pueda significar para nuestra familia.

Lo bueno es que sabemos que son muchas las bendiciones y las agradecemos cada día. Tenemos todo por descubrir y podemos revivir esa sensación de cosquilleo en la barriga de expectativa y sopresa que a veces es tan rico sentir de nuevo.

Los Pirulingos se han portado como unos campeones en esta transición, incluso con un viaje a Venezuela en el medio de este torbellino: me ayudaron a abrir cajas, a acomodar y decidir dónde colocar cada cosa, me ayudaron a preparar un nuevo espacio para ellos y se acostumbraron a dormir en él cada noche y decidieron hacerlo juntos y acurrucados para sentirse mejor acompañados…

De vez en cuando extrañan, a veces conscientes, otras sin darse cuenta nombran a sus tíos, su colegio o sus amigos… Pero se los ve felices, alegres, dispuestos… En ellos y en su espíritu está la clave de este proceso… Porque verlos cada día abiertos al cambio, con la mejor actitud y unas ansias infinitas de descubrir y disfrutar me hace recordar cada mañana que es así como quiero vivir esta nueva vida.

Y es así como de nuevo mis chiquitines me enseñan mucho más de lo que pueden decir con palabras!

Y ahora muchas fotos que dicen más que mis palabras!

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Tinga Tinga Tales: Karaoke nocturno

Eugenia se la pasa cantando. Canta solita mientras juega, se aprende las cacniones que su mami le enseña y muy bajito las repite y hay que acercarse para escucharla claramente.

Y siempre que pretendía perpetuar su vocecita cantando, le daba miedo escénico frente a la cámara y paraba de inmediato.

Hasta que mi Tinga Tinga, que se activa en las noches a la hora de dormir, decidió deleitarnos a Andres ignacio y a mi con un Karaoke Nocturno que comenzó con la canción con la que terminamos de rezar, que no paró ni cuando yo decidí sacar mi teléfono y grabarlo y que ni siquiera se vio afectado por la luz del flash que le daba en los ojos… y que durante el video intenta agarrar a cada rato!

Aqui está mi Tinga Tinga, musical como su mami…

Me encanta saber que de ahora en adelante podremos compartir y disfrutar de cantar canciones juntas!

Publicado el 23 de julio de 2013

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Desde Houston

Ha pasado más de un mes desde que no escribo en este espacio… Más de un mes que precisamente ha estado lleno de las cosas sobre las que normalmente escribo.

Decir que no he tenido tiempo no sería honesto, sobre todo cuando son más de la una de la madrugada y aquí estoy sentada frente a mi computadora tecleando. Sin embargo, sí ha habido contratiempos y sobredosis.

Contratiempos como la falta de Internet por varias semanas y mi negación a escribir desde mi celular cometiendo errores en cada palabra… 

Sobredosis de actividades y también de sentimientos.

Parece mentira que con tanto qué contar se sienta tan raro volver a este espacio sin saber por dónde comenzar. Desde la entrada anterior en la que me despedía de mi querida Nueva York ha acontecido tanto: llegamos a Houston, comenzamos a descubrir la ciudad, compramos carro, recibimos la mudanza y desempacamos un montón de cajas, nos fuimos de vacaciones a Venezuela, visitamos familia y amigos, nos bañamos en la playa y en la piscina, regresamos a estrenar casa, a vivir esta nueva vida que comienza a tener forma.

Y es que nuestra vida es tan distinta a la de hace mes y medio!!!… pero en este corto tiempo la hemos hecho nuestra y ya nos pertenece, ya nos arropa y nos sentimos cómodos en nuestra nueva piel. 

Poco a poco nos vamos acostumbrando. Los Pirulingos a su nuevo cuarto en el que Eugenia ya no duerme en cuna; a pesar del desorden perenne van entendiendo dónde van los juguetes y dónde guardar sus zapatos… Yo me he acostumbrado a manejar de nuevo y ellos van entendiendo la silla del carro: la mejor posición para dormir, cómo buscarme por el retrovisor, a anticipar canciones en la radio y hasta se han aprendido algunos coros de las canciones más populares. 

Todavía tenemos mucho por organizar, por descubrir y por aprender… Pero sobre todo tenemos mucho por documentar y por compartir para no olvidar este nuevo inicio.

Por eso aunque las cajas sin abrir y las cosas sin arreglar me miren a los ojos alejándome de aquí, hoy decido volver a escribir, buscar el momento liberador de hablar en este espacio que se ha vuelto tan importante en mi vida…

I’m back!

Publicado el 18 de julio de 2013

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