Monthly Archives: Junio 2012

Dia del Padre: making of

sorpresa dia del padre

Hace 2 años Andres Ignacio y yo le hicimos una tarjeta muy especial a Andres por el día del Padre…

Este año lo volvimos tradición incluyendo a Eugenia y manteniendo huellas de manos y pies pintados de colores…

Porque a quién no le gusta ver las pequeñas huellas de manos y pies de sus hijos en una tarjeta…

Eso mismo pensé yo!!!

^^utensilios listos!

^^Andres Ignacio decidiendo el color…

^^manos a la obra!

^^todos los colores

^^y los pies también

^^se despertó Eugenia de su siesta!

^^sentaditos para pintar…

^^manos chiquitas!

^^Andres Ignacio ayudando a su hermanita

^^ahora los pies chiquitos

^^un poco de escarcha?

^^una con Mami!

^^el resultado!

^^el papi feliz con sus Pirulingos!

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Día del Padre

feliz dia del padre

 

Sol, piscina, chapoteo y tiburones, familia, primos, un brunch delicioso, mimosas y dos hermanos por primera vez los dos papás y celebrando juntos…

Así fue nuestro día del padre en Miami…

Y luego un avión y 2 Pirulingos inquietos y algo cansados que se acostaron tarde pero que le repitieron y demostraron mil veces a su papito cuánto lo quieren y lo seguros que están de tener el mejor papá del mundo!

Pirulingos afortunados!!!!

FELIZ DIA DEL PADRE!!!

Publicado el 18 de junio de 2012

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Como el domingo es el día del Padre.

Como nos vamos a Miami por el fin de semana a conocer a Ivanna.

Como no sé si pueda escribir hasta el lunes.

Como me topé con este video y ver a Andres Ignacio lleno de rollitos me da ganas de volverlo a tener así y no dejar de apretarlo y moderlo (no que no lo haya hecho cuando pude :-)!)

Comparto estas fotos con música (algo largo… mi edición ha mejorado notablemente en estos 2 años)..

Feliz fin de semana y FELIZ DIA DEL PADRE A TODOS LOS PAPAS ESPECIALES EN MI VIDA!

Especialmente Andres, Lito, Papota, Papapa, JP y los nuevos VJ e Ivan!

Publicado el 15 de junio de 2012

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Los niños se caen

Ayer escribí sobre el segundo hijo… y sobre la posibilidad de enmendar y aplicar lecciones aprendidas… del valor de nuestra experiencia ganada…

Sin embargo he aquí la otra cara de la moneda, mi dura realidad…

Cuando Andres Ignacio tenía 7 meses se cayó de mi cama (que es una cama con depósito debajo, así que es súper alta!)… fue horrible, me asusté mucho, llamé a mi mamá y casi no podía hablar del llantén y el pobre Andres Ignacio algo adolorido lloraba no sólo del golpe sino de verme a mi llorando sin parar…

Me resonaban en la mente mis palabras cuando a una amiga se le cayó su bebé de la cama y yo, para consolarla le dije que “esas cosas pasaban”… sí que pasan pero cuando le pasan a uno lo hacen sentir realmente mal!

No pasó nada, tetica de por medio y Andres Ignacio dejó de llorar y no tuvo ni siquiera un chichón para el recuerdo… 

Como 6 meses después se volvió a caer, fue menos aparatosa la caída pero esta vez si hubo un raspón entre la boca y la nariz para el recuerdo.

Me sentí peor y pensé que había aprendido mi lección: mi bebé se podía mover más rápido de lo que yo pensaba era capaz, precisamente en el segundo que le quitaba el ojo de encima… nacen con esa capacidad y no debemos subestimarla jamás…

2 años después me di cuenta que hay lecciones muy difíciles de aprender.

Eugenia se cayó de la cama con 5 meses…

Y esta vez no me preocupé tanto y logré conservar más la calma… Pero esta vez lloré igual, no por miedo a que le hubiese pasado algo sino por no haber aprendido la lección!

Y pensé que con esa caída aprendería la lección…

Pero no la aprendo, no la termino de aprender y Eugenia se volvió a caer de la cama…. Varias veces!

Después de mucho pensar y sentirme fatal como la peor mamá del mundo, he hecho las pases conmigo misma…

Los bebés se caen!

Y aunque hago mi mejor esfuerzo (que espero algun día sea suficiente, como no dejarla dormir en mi cama) les pasan cosas a pesar de nuestros buenos cuidados, a pesar de estar pendientes de ellos, les pasan cosas el minuto que les quitamos el ojo de encima…

Aquella primera vez, cuando llamé a mi mamá llorando para contarle que Andres Ignacio se había caído de la cama, su respuesta antes de trancar fue: Ay mi Toty, y las que te faltan…! Y yo no pude sino suspirar… porque faltan muchas! Muchas caídas, muchos raspones, muchas cortadas, muchos chichones…

Ojalá sepa hacer que sean menos gracias a mis cuidados y a permanecer atenta…

Y ojalá Eugenia, al menos, no se vuelva a caer de la cama! Le estamos dando lecciones intensivas de cómo bajarse hacia atrás! No pierdo la esperanza!

*Andres Ignacio con el recuerdo de su segunda caída de la cama!

Publicado el 14 de junio de 2012

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Teoría del segundo hijo

Mi cabeza no para de analizar, reflexionar, pensar y soñar con la crianza de mis hijos… es la razón de este blog y es mi trabajo actual y por eso le dedico tiempo y esfuerzo!

Desde que nació Eugenia vivo maravillada dentro del experimento científico en el que se desenvuelve mi vida, viendo crecer y desarrollarse 2 personitas bajo un entorno potencialmente similar y resultando a veces tan distintas.

Y mi cabeza entonces se queda pegada en este tema… el de tener dos hijos, el de sus diferencias, el de ser equitativa y el de cómo el corazón tiene tanto amor para ambos sin ninguna diferencia!

Y en mis reflexiones no hago más que comparar! y comparar puede parecer algo horrible si lo vemos como una intención de forzar igualdad cuando cada uno de ellos son individuos independientes, pero comparar se ha convertido en una herramienta maravillosa para mantener muchas cosas en perspectiva.

Me explico.

El primer hijo es novedad, el primer hijo goza de algo que sólo el primer hijo tiene: EXCLUSIVIDAD, es decir TODO nuestro tiempo y TODA nuestra dedicación… Aunque el amor al segundo hijo logre, sin duda, ser igual que el que sentimos por el primero, no es posible dedicarle todo ya a ninguno cuando llega un segundo… 

Pero compartir nuestro tiempo no es malo. El segundo hijo por su parte tambien tendrá algo que el primero no tuvo y que es infinitamente valioso: un herman@! y un hermano forja mucho de la personalidad y del carácter y enseña a compartir y a convivir! 

Entonces con el primer hijo uno esta loco por hacer y hacer, estimular, jugar, enseñar y no hay límites y nuestra imaginación vuela y nuestro tiempo con él está lleno de experimentos y de primeras veces. 

Y esa personita se va desarrollando y va logrando cosas y nos hace sentir orgullosas con sólo aprender a sentarse después de haberle hecho muchos ejercicios, o con comenzar a gatear luego de ponernos nosotros a su lado en la misma posición y modelar los movimientos, o cuando dice su primera palabra después de nosotros haberla repetido por meses.

Pasa el tiempo y llega el segundo hijo, no importa el tiempo que se lleve con el primero, ahora nuestro tiempo esta dividido… y estoy segura hacemos el mejor esfuerzo por dividirlo de la mejor manera, porque la division sea siempre balanceada… de eso no hay duda.

Pero…

Puede sucedernos que con el segundo no experimentemos tanto, no estimulemos de la misma manera y no veamos esa falta de límites en los que esa personita puede lograr hacer… No sólo por el tiempo que debemos dedicar al mayor, sino porque el segundo hijo siempre puede parecer pequeño por simple efecto comparativo con su herman@. 

Quiero decir que el primero se puede robar el protagonismo porque su desarrollo sigue y esté aprendiendo a hablar, o comenzando a leer, o corriendo sin parar… 

Y quiero decir que podemos caer en la trampa de sentir que eso sigue siendo novedad y  el desarrollo del menor ya lo vivimos con el primero, sentir que no es novedad enseñar a gatear, que no es novedad repetir incesantemente un nombre hasta que lo repita, o ya pasamos por la emoción de ver nuestro primer hijo aprender a imitar los animales!

Y el amor puede ser el mismo, puede ser inmenso pero podemos sencillamente no darnos cuenta…

Qué hacer? 

Al menos les voy a contar mi respuesta a esta interminable reflexión y lo que hago para no perderme…

Vivo comparando!

Es decir, trato de siempre recordar o revisar lo que escribí del desarrollo de Andres Ignacio al cumplir las edades que va alcanzando Eugenia. -Y entonces va el consejo de escribir esos momentos, de hacer el hábito y escribirlo así sea en una servilleta que luego podamos guardar, porque la memoria se pierde en las semanas y meses de los primeros años-.

Con la comparación NO pretendo que su desarrollo sea igual, no lo ha sido y no lo será y eso lo tengo claro y me encanta y me divierte encontrar cada diferencia y cada individualidad! Simplemente pretendo con mis comparaciones no perder de vista MI POTENCIAL de estimulación, lo que YO fui capaz de hacer cuando tenía que hacer solo eso, cuando no tenia que dividirme… Y sé que mi estímulo aunque intente ser igual se transformará en cosas distintas en ellos y eso no hace sino maravillarme, pero no quiero dejar de ser la mejor versión de mí misma como mamá de un bebé de X o Y edad… Incluso no quiero perderme la oportunidad de hasta ser mejor con Eugenia porque ya aprendí tantas cosas con Andres Ignacio…

Y esa es la ganancia de ser segunda hija: tener un hermano mayor que te ame y te agarre la mano en el coche cada vez que puede… y tener una mamá que entiende mejor muchas cosas porque ya las aprendió en su experiencia con ese hermano…

Publicado el 13 de junio de 2012

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