Cómo funcionará esa cabecita?

Esa pregunta ronda mi cabeza todos los días, al menos un millón de veces… es que en verdad, cómo funcionará?

Yo veo, observo, analizo a Andres Ignacio y Eugenia y vivo fascinada de cómo son tan iguales y tan diferentes a la vez, tan inmaduros y tan individuos desde ya, tan pequeños y tan sabios algunas veces…

Sus reacciones, sus argumentos, la lógica que descifro detrás de sus acciones siempre lleva a la misma pregunta…

Cómo funcionará esa cabecita?

Es un enigma que probablemente nunca descifraré, pero que no quiero dejar de intentar… me fascina la idea de pensar cómo se forman los pequeños análisis de Andres Ignacio, las analogías brillantes que hace cuando le pregunto cómo se dice hermana en inglés? y responde: “baby!” o cuando crea intrincadas tramas en los juegos entre sus animales que pelean, conversan y cantan desde la selva africana a las paredes de su cuarto. 

Me intriga entender qué conexión se activó para que de repente un día todas las frases sean preguntas: qué es eso? a dónde vamos? cómo se llama? terminaste mami? qué vamos a comer? etc.

Cómo se formulan los pensamientos de Eugenia que todavía no desarrolla mucho su lenguaje verbal… con qué palabras piensa que todavía no sabe decir… o en su cabeza ya existen?

Me maravilla ver cómo sin saberlo los sentimientos existen y aunque no tengan nombre hay miradas de miedo, bocas de tristeza, ojitos de amor, brincos de emoción y sonrisas de felicidad!

Es perfecto ver cómo Andres Ignacio entiende claramente los grupos familiares, los obvios y los que se han complicado un poco más… y los nombra en conjunto distinguiendo sin equivocación la familia de su papi y la de su mami…

Me emociona ver a Eugenia moverse dando a entender sus intenciones, todo su cuerpo habla por ella y salta a la vista que ella sabe que está a punto de caminar, que es algo que quiere hacer, que lo hará pronto y que será un gran paso! 

Es el misterio del desarrollo, de la evolución y del crecimiento que sucede ante mis ojos día a día, todos los días…

No he descifrado cómo funcionarán las cabecitas de mis Pirulingos, pero si alguno quiere saber cómo funciona la mía, últimamente se resume a preguntarme mil veces al día al ver a mis chiquitines:

Cómo funcionará esa cabecita?

Publicado el 28 de abril de 2012

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