Desde chiquito Andres Ignacio ha tenido una gran fascinación por los animales: imitar sus sonidos, sus cuentos favoritos son todos de animales, ir al zoológico, ver perros y gatos, pajaritos o ardillas en la calle o en el parque… Todo esto le produce una enorme emoción que no pasa desapercibida!

Por otra parte, en este momento le encanta jugar a “ser” algo, o a personificar sus juguetes en diálogos y aventuras. Cuál es el resultado de combinar estas 2 aficiones?

Que ahora en esta casa somos la vaca, el cochino, el mono y el caballo!

Andres Ignacio nos adjudicó el animal que nos correspondía…

Yo soy la vaca… Ey! Antes de juzgar deben saber que la vaca es uno de sus animales favoritos, asi que veo su decision como una eleccion de cariño… Eso y supongo que el verme amamantando a Eugenia frecuentemente…

Andres es el caballo. Otro de sus favoritos, también se ve el cariño en su elección!

Andres Ignacio es el cochino! Raro que no se autoproclamó León, pero creo que lo quiso mantener en un ambiente más de Granja!

Y Eugenia es el mono, la nombró mientras se comía un cambur… Como verán una lógica imbatible!

Desde el lunes tenemos estos alter egos y nos comunicamos en términos de:

– “hola vaca, buenos dias”

– “cochino ven a desayunar”

– “vaca, el mono esta llorando”

– “caballo vamos a jugar”, etc, etc…

Y me divierte muchisimo!

Ver cómo entra en personaje y no se confunde, y si se le sale un “mami” corrige enseguida…

Comenzamos a jugar cosas de niño grande! Que no pare la diversión!