Monthly Archives: Febrero 2012

Hablar sin hablar

Eugenia sólo dice claramente, con intención y de manera entendible mamá, papá, agua, upa y más. Sólo eso, 5 palabras que para sus 10 meses de edad constituyen un amplio vocabulario…

Pero Eugenia habla sin hablar… dice tantas cosas sin tener que decirlas en palabras… se comunica de mil maneras y se hace entender usando mil recursos diferentes y de manera muy creativa.

Cuando un bebé nace, nos toca prácticamente adivinar sus necesidades a partir de muy poco: sueño, llanto y observación que es básicamente lo que hace un bebé recién nacido… Pasan los días y su primer lenguaje, que es el llanto, comienza a tomar diferentes matices, tonalidades, ritmos, cadencias y comenzamos a distinguir cada llanto… comenzamos a saber cuándo es de sueño y cuando es de hambre, cuando es de cárgame y cuando es de paséame…

Luego comienzan a moverse y en sus sutiles movimientos descubrimos un nuevo lenguaje: si se tocan los ojos tienen sueño, si se arquean quieren cambio de posición, si mueven las manos o los pies estan emocionados y así nos vamos comunicando, vamos entendiendo lo que quieren decir, cada vez cuesta menos entender y cada vez se trata menos de adivinar.

Y es increíble lo que las miradas pueden decirnos, el brillo en los ojos o las cejas caidas… a veces hace falta sólo eso, tan sólo una mirada para entender lo que quieren y sobre todo lo que sienten.

Luego llegan las primeras palabras, o simples sílabas… Al principio balbucean experimentando con los primeros sonidos que logran reproducir e imitar, pero luego es mágico cómo se convierten en sonidos con intención… y un buen día te dicen “mamá” viéndote y lanzándote los brazos como para que no quede la menor duda que no es que sus labios hicieron ese sonido por casualidad sino que claramente te estan llamando… y uno no puede sino correr a ese llamado con el corazón hinchado!

Así va evolucionando su lenguaje cada vez menos primitivo, cada vez más elaborado, cada vez más complejo… y así continúa hasta que cada vez dicen más, hasta que cada vez son más las palabras…

Nosotros mientras tanto estamos disfrutando enormemente este momento en que Eugenia habla mucho, muchísimo sin hablar… Es una etapa de descubrir los sonidos y de imitarlos pero también de hacer muchos gestos, de comenzar a señalar, incluso a gatear hasta el objeto deseado. Una etapa de encontrar 100 maneras de mostrar su emoción, a veces con risas, a veces con manos batientes, a veces con aplausos… Es una etapa de comenzar a bailar al ritmo de la música y decir aaahhh! como quien además quiere cantar, una etapa de sonrisas, risas y carcajadas que muestran el nivel de alegría… de pucheros, sollozos y llanto estruendoso cuando se quiere demostrar que no se está de acuerdo… una etapa de unir las fuerzas para volcar su cuerpo en la bañera si me tardo mucho desvistiéndola cuando ella esta viendo ya a su hermano disfrutar con el agua… o de aplaudir en la silla de comer porque sabe que ya viene la comida…

Por ahora disfrutamos su lenguaje sin palabras…

Porque no hacen falta palabras para saber que cuando me ve acercarme y salta más duro en el jumperoo es precisamente porque ya quiere salirse… No hacen falta palabras para entender que cuando me muerde la nariz y se rie quiere que yo le sople el cuello, le haga cosquillas y juegue con ella… O para entender que cuando le pone la cara enfrente a Andres Ignacio con una sonrisa está buscándole fiesta para que le haga muecas y ella poder carcajearse… No hacen falta palabras para saber que la risa entrecortada es su manera de pedir tetica… definitivamente no hacen falta palabras…

Más adelante vendrán las palabras, y las palabras se harán frases y éstas oraciones cada vez mejor articuladas y con más sentido… eso sin duda llegará…

Por ahora disfrutamos este momento en el que Eugenia habla sin hablar y sin hablar sabemos incluso cuando nos dice “te quiero!”

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Tengo un Manojo…

Ayer Mamama cumplió años, 86 para ser exactos… esta linda, cómica y echadora de cuentos como siempre.

Ayer la extrañé, hablé con ella pero extrañé verla, conversar, reirme de sus historias… Entonces busqué uno de sus escritos, uno muy especial que me encanta, dedicado a sus 11 nietos y decidí piblicarlo, para ahora llamarla y contarle que su poema esta en Internet! Estoy segura que eso le va a encantar! Feliz cumpleaños Mamama!

TENGO UN MANOJO

Tengo un manojo de cuatro niñas

Tengo un manojo de siete machos

Así los llamo

mis siete machos

y a mi manojo

de cuatro niñas

las llamo mis princesas


Qué feliz soy

con esta carga

que Dios me ha dado

carga querida

carga liviana

que me motiva!

que me emociona!

que da esperanzas

de ser feliz!

Ya yo lo soy

de poseerla

que son regalo

de lo más grande

que Dios me ha dado:

mis cuatro hijos

qué bendición!


A estos muchachos

los amo tanto

que es obsesión!!!


 [Septiembre de 2000,  en mi soledad, 4 am]

Publicado el 28 de febrero de 2012

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Amigos!

Este fue un fin de semana de pura diversión con los Pirulingos. Un fin de semana dedicado a ellos, a verlos reir y disfrutar! Lo bueno es que cuando ellos se ríen y disfrutan uno lo hace también, las risas son una fuerza generadora de lindas emociones y recargan el espíritu! 

El sábado tuvimos una fiesta de cumpleaños en New Jersey en un parque con colchones inflables de todo tipo… Todavía no estoy segura quién gozó más, si Andres Ignacio o yo brincando y lanzándonos por los toboganes inflables una y otra vez. Lo que además resultó ser un excelente ejercicio!

El domingo fuimos al Madison Square Garden a ver a Elmo y sus amigos de Sesame Street. Andres Ignacio puso todas las caras posibles de emoción y gritó los nombres de los personajes con una familiaridad y una alegría que duró todo el show. Y Eugenia lo acompañó bailando y cantando, [sí cantando!] y aplaudiendo sin parar! 

A ambos eventos fuimos con nuestros amigos Chucho y Vanessa y su hija Dani!

Chucho, Andres y yo nos graduamos juntos del colegio. Somos muy amigos… Amigos muy especiales, hemos compartido muchas cosas y siempre que estamos juntos la pasamos increíblemente bien. Incluso antes de Andres y yo ser novios, Chucho era amigo especial de los dos…

Y Chucho se casó con Vanessa y ya es difícil acordarse que somos amigos de Vanessa por ese feliz acontecimiento…

Y Chucho y Vanessa tienen una linda hija llamada Daniela que es un poquito mayor que Andres Ignacio.

Y Chucho y Vanessa se vinieron a vivir a NYC pocos meses antes que nosotros: la vida nos regaló estar en esta ciudad con estos excelentes amigos viviendo una etapa similar, esta de ser padres y así también poder compartirla.

Además nos regaló la amistad de nuestros hijos! Porque Dani es la mejor amiga de Andres Ignacio…

Ambos se emocionan cuando se ven, se ríen, juegan, se dan abrazos, besos y comparten la merienda, se persiguen, se alcanzan, corren, se caen, se ayudan a levantarse, y juntos pasan horas haciéndole caras a Eugenia a ver quién la hace reir más… Andres Ignacio habla de Dani, anticipa con ilusión el día que sabe que va a verla…

Será porque la ve frecuentemente…

Será porque son afines… o porque ella es tan linda y tan simpática!

Si!

Igual a mi me encanta pensar que son amigos porque primero lo fuimos sus padres y algo o mucho de este cariño nuestro se transmitió a esta segunda generación!

Publicado el 27 de febrero de 2012 

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Érase una vez: La Nieve

Este invierno ha sido la respuesta a todas mis oraciones del año pasado de no volver a pasar tanto frío.

Pero a pesar de darle gracias a Dios por lo suave que ha sido, debo confesar que extraño la nieve.

Es que la nieve es una de las ventajas del frío, es lo que hace que pasar frío y que el invierno tenga ese encanto especial de esperarla y soñar con el día en que Central Park este todo cubierto de blanco y pasar la tarde lanzándonos en trineo por alguna de sus colinas…

Este año si nevó, y precisamente fue fin de semana, pero nosotros estábamos regresando de Venezuela y nos lo perdimos….

Antes, cuando en diciembre vinieron mi hermano Juan Pablo y mi sobrino Santiago a visitarnos, nos fuimos tras la nieve… A buscarla para que Santiago la conociera y jugara con ella y con Andres Ignacio… Recorrimos poco más de 2 horas de camino y llegamos a una pista de Ski y pasamos la tarde allí jugando con un hielo que cumplió con la promesa pero que hoy no satisface mi nostalgia de invierno sin nieve…

Entonces voy a satisfacer mi nostalgia con el recuerdo de toda la nieve de hace dos años cuando Andres Ignacio y yo la conocimos el mismo día.

Érase una vez el 19 de diciembre de 2009.

Andres Ignacio estaba cumpliendo 2 meses y acababa de carcajearse por primera vez cuando vimos en las noticias que habría tormenta de nieve, yo me emocione muchísimo! Nunca había tocado la nieve más allá del hielo que toqué en el Pico Espejo en Mérida antes que me tuvieran que poner máscara de oxígeno en enfermería por tener mal de Páramo…

Al día siguiente, a mis 30 años, conocería la nieve el mismo día que mi bebé de 2 meses… 

Nos fuimos a dormir y todavía estaba nevando levemente, cuando amaneció nos despertamos para admirar todo vestido de blanco!

Era domingo, así que después de desayunar nos vestimos y nos fuimos a Misa, a duras penas llegamos empujando el coche y en muchos casos cargándolo para poder pasar… Claro que Andres lo cargaba pero yo lo hubiese cargado feliz de la emoción que tenía…

Después de Misa nos fuimos a Central Park y el espectáculo parecía sacado de una película: el parque nevado, los árboles desnudos cubiertos de blanco, y tanta gente allí disfrutando de aquel momento: familias, niños, trineos, chaquetas y gorros de todos colores y risas, muchas risas porque la nieve en el parque es divertida! 

Puede que la nieve bloqueando la puerta de tu casa o la calle que debes transitar o cubriendo tu carro no sea nada divertida, pero la nieve un domingo en el parque es extremadamente divertida y trae felicidad y risas que eran el fondo musical de ese momento.

Nosotros no teníamos trineo para lanzarnos por las colinas, yo estaba que me atrevía a pedirle uno prestado a cualquiera de las familias que sí tenían, si Andres Ignacio hubiese sido más grande y lo hubiese tenido de excusa, de repente lo hubiese hecho, pero con dos meses no aplicaba y me daba pena pedirlo en nombre de quien realmente lo quería que era yo misma….

Pero no hizo falta, nos lanzamos en la nieve, caminamos por la nieve, tomamos muchas fotos y disfrutamos enormemente las vistas hasta cansarnos y regresar a la casa a acostar a Andres Ignacio y tomar chocolate caliente….

Un día perfecto, mágico e inolvidable…

Andres Ignacio puede que no se acuerde, pero para eso estará este relato, para que se entere que los dos conocimos la nieve el mismo día y para que sepa que eso me hizo muy feliz!

Publicado el 25 de febrero de 2012

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Días de lluvia

La hora de entrada de Andres Ignacio al colegio es entre 8:30 y 9:30am. Es una hora de juego libre y a las 9:30 cierran la entrada y comienzan el “circle time” y las actividades programadas del día.

Normalmente nosotros llegamos al colegio cerca de las 9:00am, no somos los primeros pero Andres Ignacio tiene tiempo de llegar con calma y yo tengo 3 horas y media maravillosas de -sólo con Eugenia- hacer mil cosas que me cuesta mucho hacer cuando estoy con los dos. Muchas veces incluso Eugenia se queda dormida en el trayecto de regreso del colegio a la casa y esos días la mañana resulta realmente rendidora para mantener al día la casa, la ropa, el blog, etc. Cuando Eugenia esta despierta no tanto porque aprovechamos de jugar las dos, de conversar y cantar en un espacio íntimo de las niñas de esta casa!

Pero esta semana, por diferentes razones, hemos estado llegando al colegio casi a las 9:30, ayer incluso llegamos y ya estaba comenzando el circle time. Entonces al salir del colegio reflexioné y me propuse hacer los ajustes necesarios para no llegar tarde al colegio… la reflexión estuvo basada en la historia de mi vida de llegar siempre tarde [aunque viviera muy cerca] y la posibilidad de enmendar esa situación desde temprano con mis hijos. Los ajustes fueron fáciles de determinar: preparar el almuerzo la noche anterior, despertarme un poco más temprano y volver a la práctica de dejar lista y a la mano la ropa de los Pirulingos para facilitar el proceso.

Muy animada con mi nueva rutina, anoche preparé unas hamburguesas y piqué unas frutas dejando casi listo el almuerzo de Andres Ignacio. Los viernes en el colegio hay “show and tell” y juntos elegimos el dinosaurio que llevaría para mostrar a su amigos y lo guardamos de una vez en la lonchera para que no se nos olvidara en el apuro de la mañana. No me trasnoché pegada a la computadora y hoy me desperté más temprano a comenzar el dia confiada que con tanto avance llegaríamos temprano al colegio!

Todo iba muy bien, Andres Igancio desayunó, lo vestí, vestí a Eugenia, la puse en el corral a jugar, Andres Ignacio me pidió que lo metiera a él también en el corral para jugar con ella lo que fue maravilloso porque los dos estaban muy entretenidos dándome chance de vestirme, peinarme, comer algo y terminar de preparar la lonchera y el coche!

Zapatos y chaqueta a Andres Ignacio, chaqueta Eugenia, la meto en el coche, Andres Ignacio tiene que ir al baño, vamos rápido para que Eugenia no se canse de esperar ya sentada y amarrada… Toca hacer número 2 pero Eugenia aguanta entretenida con los juguetes que tiene a la mano, lavarle las manos a Andres Ignacio, lavarme las manos yo, cerrarle la chaqueta, ponerme la mía y salir!!!

Hora exacta 8:50am. El camino al colegio suelen ser 10 minutos asi que estábamos bien de tiempo.

Llegamos al Lobby para darnos cuenta que se nos olvidó chequear el clima y/o subir las persianas para enterarnos que estaba lloviendo.

Meeeeedia vuelta!

A subir de nuevo, buscar el coche doble, meter los Pirulingos, calmar a Eugenia que ya estaba acomodadita y el cambio la alteró un poco, le doy su vaso de agua y se queda tranquila… Andres Ignacio se sienta en su silla extrañado porque nunca vamos al colegio en este coche y como generalmente lo usamos en las tardes y entonces va merendando “pececitos”, enseguida los pide sin acordarse que acaba de comer un cambur [banana], media manzana y dos corn muffins con queso! Le explico que no hay pececitos a esta hora y gracias a Dios lo entiende sin insistir… ya los dos sentados me dispongo a ponerle los forros de lluvia, cambiarme yo chaqueta y zapatos [chaqueta impermeable y capucha porque empujando el coche doble sencillamente no puedo llevar paraguas!], y de nuevo salir!

Hora exacta 9:08am… un poco tarde pero nada grave…

La lluvia no es tan fuerte pero es fastidiosa, voy rápido pero se me olvida que la colina en la que vivo y en la que queda el colegio, empujando el coche doble, cansa! pero lo veo como algo de ejercicio en mi vida sedentaria de invierno…

Llegamos al colegio a las 9:20, mientras estacionamos el coche, bajo a Andres Ignacio y lo pongo bajo techo, bajo a Eugenia y agarro la lonchera…

AY LA LONCHERA!!!

Me doy cuenta que no hay lonchera! que se quedó enganchada en el otro coche… que aunque la comencé a preparar anoche para ganar tiempo, no la traje e igual vamos tarde… y Andres Ignacio cantará una canción o bailará en el “show and tell” porque el dinosaurio también se quedó en la casa… 

Entramos al colegio subimos las escaleras al salón de Andres Ignacio para darnos cuenta que son justo las 9:30 y esta empezando la clase de música un piso más arriba… Subimos otro piso y entramos a la clase de música, una vez más, tarde! 

Le explico a la maestra que no trajimos almuerzo, que lo contenten con algo y que al llegar a la casa terminará de comer…

Salgo del colegio, pongo a Eugenia en su coche y de regreso sigo reflexionando, igual que ayer porque parece que la reflexión de ayer no fue suficientemente profunda… entonces dejo de ser tan dura conmigo y pienso en la lluvia y decido culparla y así quedarme tranquila…

Finalmente decido que es un poco de las dos y que gracias a Dios es viernes y tenemos un fin de semana por delante para resolver la LOGÍSTICA de las mañanas a ver si logramos que sea más productiva… a pesar de la lluvia, o el viento o la nieve o más adelante el sol… 

Son las 12:20 y voy saliendo a buscar a Andres Ignacio al colegio, ya no está lloviendo pero voy con sus botas de lluvia en la mano para caminar de regreso haciendo “charquito” en todos los que veamos y así vengarnos de la lluvia que nos complicó la mañana pero nos da el chance de reirnos y disfrutar en la tarde!

Así vamos normalmente al colegio, un solo coche y Andres Ignacio en su “patineta” o caminando. [nótese la lonchera guindada del coche… allí mismo se quedó cuando cambiamos al coche doble!]

Circle time!

Publicado el 24 de febrero de 2012

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